Más de 200 cineastas israelíes han firmado una carta en solidaridad con Yuval Abraham y Rachel Szor, directores del filme NAZA , después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu; varios ministros de su Gobierno y miembros del Ejército hayan amenazado a los realizadores con quitarles la nacionalidad, además de acusarles de “traicionar a la patria por unos aplausos”, en palabras del líder israelí.