Cientos de peregrinos saludan a la Virgen de Urkupiña con pétalos de flores y pañuelos durante la procesión en la plaza 15 de Agosto, después de la misa central en Quillacollo.
La Entrada Folklórica de Urkupiña comenzó pasadas las 09:00 de este miércoles en Quillacollo, hasta donde llegaron miles de devotos para bailar y ver el recorrido de la festividad.
El director de Prensa e Imagen Corporativa, Juan José Ayaviri, informó ayer que este miércoles 14 de agosto, los funcionarios municipales trabajarán en horario continuo de 8:00 a 14:00 horas y el viernes 16 de agosto se suspenderá la atención.
Tocar el manto de la Virgen de Urkupiña es uno de los mayores anhelos que de los devotos. Muchas de estas capas de más de 200 años se atesoran en el museo del templo de San Ildefonso, en Quillacollo.
Cada año, la festividad de Urkupiña, celebrada en Quillacollo, no sólo congrega a feligreses de Bolivia y el mundo, sino que también genera un importante impacto económico en la región.
La fe y devoción por reencontrarse con la Virgen de Urkupiña mueven a Germán Quiroga Zapata, de 68 años, a peregrinar 4,5 kilómetros bailando la diablada para cumplir una vez más la promesa que hizo hace 45 años en la Entrada Folklórica.
Conmovidos y con mucha fe, así comienzan a llegar decenas de devotos de Argentina al templo de San Ildefonso de Quillacollo para reencontrarse con la Virgen de Urkupiña.
Al menos 84 grupos y comunidades de diferentes regiones del país mostraron ayer su riqueza cultural a través del baile, la música y vestimenta en la XXV Entrada Autóctona.
Quillacollo se alista para vivir lo mejor de la festividad de la Virgen de Urkupiña, la mayor expresión de fe de Cochabamba, que atrae a peregrinos del oriente, Argentina y otras partes del mundo.
Quillacollo será escenario el domingo 11 de agosto de la XXV versión de la Entrada Autóctona de Urkupiña, que resalta los orígenes de la festividad religiosa, con la participación de músicos y danzarines de la región andina.