GONZALO MENDIETA ROMERO

CARTUCHOS DE HARINA

05/03/2017

En un librito me topé con una macanuda caracterización, de boca de Víctor Paz. En los años 40, él decía que el MNR era la facción “un poco loca” del gabinete de Villarroel. El objetivo de esa facción era, según Paz, refrenar a las otras: “la medio loca” y “la desquiciada”. En esta última fija estaban los que ordenaron los fusilamientos de 1944. El fin trágico de Villarroel nos hizo olvidar esas historias del desvarío.

19/02/2017

El Gobierno sólo se mueve por rédito propio. De ahí que es difícil saber si su pelotera con los poderes fácticos de la Caja de Salud viene inspirada en las razones correctas. No obstante —y dicho con el cinismo imperante—, incluso si la piña del Gobierno con la Caja es por las causas erradas, tal vez pueda mejorar la salud pública.

05/02/2017

Como incluso en el oficialismo ya es lícito comparar a Evo con René Barrientos o Jaime Paz (no precisamente las cotas más altas de la historia patria), encajaría bien extender esas analogías. Por ejemplo, no sólo a cómo otros se reeligieron o habilitaron, sino también a los modos de fracasar en el intento.

25/12/2016

Dónde habré leído esa frase sencilla que dice que somos apenas sombras, sombras fugaces. La mezclo con Benjo Cruz, el guitarrista muerto en Teoponte, que declamaba en sus conciertos: “Voy a cantar una copla por si acaso muera yo, porque los hombres hoy somos, mañana no”.

11/12/2016

De tanto escapar del bostezo, vino en mi auxilio el eco del cuarentañero debate de indianistas y kataristas. Ése que da mucho más de sí que los monótonos circunloquios de multiculturalistas/liberales; izquierdistas/derechistas; autoritarios y demócratas.

27/11/2016

No es para celebrar, descorchar champaña o para que Moisés registre los derechos sobre un undécimo mandamiento, pero en Bolivia la política no sobrevive sin clientelas que medren de apoyar al poderoso del día. El drama del “Gobierno de los movimientos sociales” —como le gusta(ba) definirse— es más grave, empero: su clientela y la suerte de sus dirigentes y adalides son ahora la solitaria finalidad de su poder.

13/11/2016

Aquí ya sabíamos que la política es también un  show. Los discursos de plazuela —como se llamaban peyorativamente— fueron sustituidos de a poco por empaques, jingles y spots. La propia necesidad de expresarse en esos odiosos anglicismos ratifica que en Bolivia la política como oferta de mercancías es producto —uno más— de una importación exitosa, como antes las películas de cowboys. La generación de nuestros abuelos ya vivía esa hibridez preglobalizadora que le hacía gustar, a la vez, a Los Chalchaleros y a John Wayne, el cowboy  por antonomasia.

30/10/2016

El periódico La Razón (nadie alega que sea parte de alguna conspiración galáctica contra el Gobierno) reseñó hace poco un discurso del Presidente. En él reveló más de la tradición política que representa, que en las sentidas peroratas por el asesinato del Che Guevara.

16/10/2016

Con el Nobel a Dylan ocurre lo que con el Nobel de literatura conferido a Churchill en 1953. Se recelan razones extraliterarias o subalternas por la fama o influencia del premiado. Y surge una crítica de retrogusto elitista: nada que sea significativo en la calle puede ser de verdad bueno. Es como si el Nobel se lanzara a los brazos sudorosos de la política, de la popularidad, de los fans.

02/10/2016

Luis Ossio fue profesor de Derecho Minero y dejó la cátedra para candidatear como Vice de Banzer en 1989. Su candidatura fulminó la alicaída impronta “progre” que el Partido Demócrata Cristiano (PDC) difundía como humanismo cristiano en la izquierdizada universidad.

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