GONZALO MENDIETA ROMERO

CARTUCHOS DE HARINA

15/10/2017

En un surfeo por Internet me topé con un video de 55 segundos de la Vicepresidencia. Allí el Vice explica qué es la familia. Está sentado junto a personalidades respetuosas, graves y atildadas. Siguen ese discurso con meritoria apariencia de concentración —y admiración—al igual que la audiencia.

El Vice se despacha un batido de sociología gala, antropología Indy y subcultura con adobo de microfísica del poder; un estofado entre el título de la obra literaria de Arturo Borda, textos de Lewis Morgan, Bordieu y frases de Howard Stern, pero a la octava potencia.

01/10/2017

Mi hipótesis es que el Presidente y su corte “sienten que” (para usar su sensitiva jerga) deben seguir gobernando sine die principalmente porque el miedo es su consejero. Y las decisiones que el temor induce (como recurrir al Tribunal Constitucional para reelegirse al infinito) son insensatas, para ponerlo en un término elegante y que nadie se enoje. Es que la gente aterrada e irritada es peligrosa; más si tiene poder.

03/09/2017

Fernando Molina observaba con hipérbole, acidez y cierta razón, que la oposición festeja igual a Norma Piérola, al ecologismo, y, con tal de que el MAS sucumba, al indianismo si hace falta. Ese indianismo de Felipe Quispe, templado por la experiencia que lo hizo señor del altiplano el año 2000, a costa de ahuyentar a las clases medias y endosarlas a Evo Morales.

20/08/2017

Maduro gobierna Venezuela con garrote y una minoría beligerante cuyo núcleo son los militares. Que un régimen así sobreviva no es novedad. En el pasado pulularon gobernantes anclados en minorías —de composición más elitista que el madurismo— con soporte castrense, aunque ideológicamente diferentes a Maduro. Esas dictaduras también conservaron el poder pese a no representar mayorías electorales. Nadie reunía fuerzas capaces de derrocarlas y de instaurar otro orden. Recordarlo deprime, pero es preferible a la fantasía. La injusticia no basta para que un régimen caiga.

06/08/2017

Estos días presentamos el libro: Che, una cabalgata sin fin, a casi 50 años de su muerte. Por eso llegué a esta columna rumiando cómo evaluar al Che Guevara, dejando el hígado o el corazón de lado.

La primera dificultad es la ideología, que casi sin discernir devela a acusadores y devotos del Che. Otra es la épica. Sus fans tienen en el Che un trofeo; los escépticos, en cambio, recelamos de sus gestos. Ambos corremos el riesgo de usar al Che para, indirectamente, ensalzarnos nosotros mismos.

23/07/2017

En la línea del Tribunal Constitucional y sus regulaciones revertidas a la rápida, iba a proponer que los abogados repusiéramos el traje oficial instituido por decreto de la Audiencia de Charcas, en 1792. Lo dejaron en desuso la República, la “modernidad” y nuestra voluble jerigonza política. Nada impide, empero, que una corporación reviva sus usos y costumbres. Redundaría además en nuevos encargos para los sastres.

25/06/2017

He seguido la caída, en cámara lenta, del expresidente de YPFB, Guillermo Achá. El asunto gordo en el que está involucrado ha promovido (con razón) un gasto de tinta comparable al agua de la represa de La Angostura, en tiempo húmedo. Su acusador, el senador Ortiz, ha hecho la labor que no ejercen otros opositores, más empeñados en surfear la noticia de cada día, a falta de ideas, para ver si sacan algún rédito de chiripa.

11/06/2017

Con aire de sabios, atribuimos a las redes sociales el apogeo del narcisismo, las selfis, la autopromoción (“compré un geranio”, “mi ardilla se dio un atracón de bellotas”, “me entrevistarán en el canal policial para narrar mis recuerdos de la campaña de Paquito en los años 80”, etc.) y la levedad.

Páginas