
RAÍCES Y ANTENAS
La posible venta de la empresa minera San Cristóbal a empresarios bolivianos ha generado un enorme revuelo económico. De concretarse la transacción, esta podría ser la operación financiera más grande de los últimos años en el país.
Se habla de algo como 700 millones de dólares que desembolsarían los empresarios nacionales. Este tema puede ser abordado desde varias perspectivas. Le sugiero ver dos.
Si hay algo anhelado y precioso en el imaginario colectivo boliviano es la idea de la industrialización. El tema está en la agenda de las políticas públicas por lo menos desde los años 50. La industrialización es uno de los ejes centrales de la propuesta de gobierno planteada por el MAS hace 15 años.
La anterior semana prometí escribir sobre otro de los disertantes del 14 encuentro de economistas organizado por el Banco Central de Bolivia. La coyuntura política nos obliga a hablar del paro cívico del lunes pasado y su impacto económico. Me disculpo. Dejaré reposar el artículo sobre industrialización del profesor JH Chang, de la Universidad de Cambridge, para la próxima semana.
1. El caso: compra de remedios en farmacias Bolivia con tarjeta de débito.
2. Los involucrados: Farmacias Bolivia, la Red Enlace y el Banco Mercantil Santa Cruz.
3. Primer problema: Doble cobro por una compra. En un primer intento, se realiza la operación a través de Red Enlace. La máquina entra en una especie de loop, o sea se “rrrayyya”. Y al parecer no cobra. Segundo intento, éste sí funciona.
Hace unos días, el Banco Central de Bolivia (BCB) organizó el décimo cuarto encuentro de economistas con la presencia del presidente del Estado y de las principales autoridades del campo económico. Dos economistas de izquierda se presentaron en el evento JH Chang y Stephanie Kelton.
Se confirman nuestras sospechas. Al final de los años 70, participé en un grupo que sagradamente, los días domingos en la tarde, leía obras de Carlos Marx y en particular Das Kapital de la editorial rusa Progreso. En esa época, sólo leíamos dos editoras: Siglo XXI y con muchos reparos obras publicadas por el Fondo de Cultura Económica. La lucha de clases estaba en todas partes y no podíamos aflojar.
Esta semana, el periódico ABC, de España publicó una noticia curiosa pero muy reveladora de la crisis económica argentina. Los vecinos tendrían guardados, en sus casas y cuentas en el exterior, como 233.000 millones de dólares. La estimación la hizo el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos. Esto es más de cinco veces la deuda de Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Este ahorro informal, que está fuera del sistema financiero, equivaldría al 55% del producto interno bruto (PIB) de ese país.
El presidente Arce dio su primer discurso en la Organización de Naciones Unidas (ONU) y habló de economía en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Un itinerario igual al que hizo Morales años atrás. Evo generó gran expectativa. Era el primer indígena boliviano en ambas instituciones. Arce fue muy previsible.
Cocinar datos es una jerga entre economistas y estadísticos que ilustra varias formas de tortura de la información. Estas pueden ir desde una vulgar manipulación hasta un sutil manejo de la econometría para respaldar una hipótesis pasando por la elaboración de un gráfico, la comparación de periodos o la elección de una muestra sesgada. Pongamos algunos ejemplos.
Manipulación. Si las tasas de inflación están en aumento, se retiran del índice los productos cuyos precios suben mucho, como fue el caso de Argentina en 2007.
¿INE, pensión y restaurante de alta culinaria estadística? ¿Hay mano negra en los datos?
1. El producto interno bruto (PIB) es el principal indicador de crecimiento económico.
2. El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) es el responsable del cálculo y difusión del PIB en base trimestral.
3. El dato de PIB no se publica desde hace un año (cuatro trimestres). Esta información, como máximo, debería estar disponible cada tres meses. ¿Por qué tanto retraso?

