
LIBERTARIA
Cuando tratamos el tema de legislación de criptoactivos podemos identificar tres parámetros de manera provisional, a saber: la prohibición, la vía de regulación estatista y la vía de regulación abierta y flexible.
Hemos sido testigos de la segunda mayor quiebra bancaria en Estados Unidos, después de la ruina de Lehman Brother en 2008, el Silicon Valley Bank (SVB) se declaró en bancarrota, sumándose al hundimiento Signature y First Republic Bank que pasan a ser controlados por la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés), perjudicando a inversores y empresas emergentes (startup) principalmente.
Según el diccionario de la Real Academia Española, el agio es el beneficio en el cambio de moneda, ¿si toda persona sensata busca realizar acciones para su propio beneficio?, ¿cómo el agio puede terminar siendo un crimen?
El éxito del Bitcóin (BTC) y el desarrollo de la tecnología blockchain, en la aparición de varias generaciones de criptomonedas privadas, tienen al 90 por ciento de los bancos centrales trabajando en sus propias criptomonedas estatales para su lanzamiento a los ciudadanos, según informa el Banco de Pagos Internacionales (banco de banco centrales). Surgen así las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC, por sus siglas en inglés).
Bolivia gasta en importación de diésel la suma de 1.067 millones de dólares según datos del INE, pero podría autoabastecerse si existiera voluntad política.
En La veta blanca. Coca y cocaína en Bolivia (1982) de René Bascopé Aspiazu se pone en claro que desde el declive de los precios del estaño la cocaína fue un asunto de Estado; el banzerato asume que el proceso de elaboración, transporte y comercialización debe ser parte de un “proyecto nacional” que solvente el gigantesco aparato burocrático estatista, se descubre una veta rica e inagotable que sustituiría el filón de la otrora plata, la “salvadora” de los gobiernos y regímenes tanto de derecha como de izquierda garantizaba poder a quien la controlase.

