
DE - LIRIOS
El fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional que restringe derechos civiles de un sector de las diversidades sexuales, me terminó de convencer de una desoladora certeza: el conservadurismo pervive en nuestra cultura política. Por algo decía René Zavaleta: “Dicen los árabes que el pasado se parece al futuro como una gota de agua a otra”.
A lo largo de su historia, Bolivia fue calificada como un país conservador. Desde la ciencia social abundaron los intentos de explicación para este fenómeno.
Cuando me preguntaron en el extranjero qué añoraba más de la tierra donde resido, se me vinieron a la mente los atardeceres de noviembre con un bullicio de trinos escondidos entre molles, tipas, chillijchis y jacarandás floridos. Es que si algo (todavía) tiene la Llajta de maravilloso, es su paraíso ornitológico.
En términos ideales lo político es un escenario de permanente regeneración. Una viña fecunda en la que se procura el cuestionamiento constructivo, el análisis y revisión consciente de la historia, la renovación de las ideas y las praxis. En suma, el tan vilipendiado “libre pensamiento” debería ser el principal alimento de los que manejan el Estado.
Señores: ustedes que despotrican contra la “derecha” y sus variantes, reflexionen: Hasta un dictador como Pinochet, emblema del abuso y de lo reaccionario en América Latina, se retiró a su casa cuando el pueblo dijo no
En el presente, el MAS no solamente aparenta seguir afines métodos y objetivos del PRI mexicano, sino que sus mañas en la administración del poder, son escalofriantemente similares. Así, no les basta manejar a su antojo el Poder Legislativo con su mayoría partidaria, sino que ansían ir por el control del Poder Judicial
El cuidado ambiental suele ser utilizado como “dardo” politiquero por oportunistas que buscan manipular tan delicada temática en miras a intereses mezquinos.
“El arrayán, los lambras, el sauce, el eucalipto, el capulí, la tara, son árboles de madera limpia cuyas ramas y hojas se recortan libremente. El hombre los contempla desde lejos; y quien busca sombra se acerca a ellos y reposa bajo un árbol que canta solo, con una voz profunda, en que los cielos, el agua y la tierra se confunden”.
No faltan los “hippies ecologistas” “defensores del imperialismo verde”, “inadaptados”, “ociosos” y “vendidos indígenas” que cuestionan el “progreso” de su país

