DANIELA MURIALDO LÓPEZ

LA MADRIGUERA DEL TLACUACHE

31/05/2026

Presumo que, en estos días aciagos, varios han invocado, como coartada a su fundada bronca contra quienes nos bloquean y asfixian en revancha histórica, las palabras a estas alturas ya manidas, de Alcides Arguedas, que diagnosticó a Bolivia como un “pueblo enfermo”.

Arguedas explicaba el fracaso y la inestabilidad, que parecían hacer inviable este país, entre otras razones, por el fatalismo y la carencia de una identidad común.

03/05/2026

Si no fuera por mis convicciones y cierta suspicacia, algunas voces me interpelarían en lugar de causarme gracia. Esa mezcla de buenas intenciones y activismo dogmático se apropia de banderas nobles; y se blinda de la crítica acusando a quienes cuestionan (así sea una mínima parte de sus axiomas) de conservadores, voceras del patriarcado, compinches de agroindustriales, racistas o, como dirían los españoles, de lo que les salga de los cojones. Siempre usando el señalamiento “ad hóminem” (a la persona).

19/04/2026

El escritor y filósofo suizo, Alain de Botton, ateo declarado, ha imaginado una sociedad verdaderamente secular, incorporando, sí, ideas de la religión a través de una “religión para ateos”.

Botton reconoce que los no creyentes se pierden muchas de las ventajas de pertenecer a una fe. De ahí que propusiera rescatar de las religiones, consignas sobre cómo construir un sentido de comunidad, hacer que nuestras relaciones perduren, superar los sentimientos de envidia, etc.

05/04/2026

Dicen que hasta los paranoicos tienen enemigos reales. Igual que, eso lo digo yo, hasta los hipocondríacos padecemos enfermedades diagnosticadas. Yo tengo varias en mi haber –no dudo de que mis padres me hicieron con cariño, pero también con alguna distracción– y, sobre todo, sufro de alergias que por lo general me conducen a Urgencias.

22/03/2026

Una amiga cruceña hace unos años (cuando la medicina en Bolivia era solo precaria y todavía no gozaba de tecnología avanzada) me hizo notar que los cruceños o benianos viajaban a Sao Paulo y no a Santiago (como lo hacen algunos paceños) a que los atendieran de males médicos, por un obvio conocimiento del ecosistema regional, más que por una elección según el ranking latinoamericano de los mejores hospitales: en la clínica chilena Las Condes, por ejemplo, los doctores difícilmente entenderían al paciente aquejado con pitaí o chikungunya

15/03/2026

Me entra angustia ajena por el extravío local de algunas personas. Gente inteligente, aunque algo fanática para mi gusto, que expresa sus ideas en el lugar equivocado. Que, ejerciendo la lealtad propia del correligionario del colectivo, siente la necesidad urgente de ganar puntos con sus líderes, aun cuando estos se encuentren a miles de kilómetros y no los escuchen.

08/03/2026

Una de las recomendaciones del catedrático de Técnicas de la Investigación, que nos guiaba en la preparación de la tesis de grado, era no tener reparos en deshacernos de cierto material reunido, por valioso que fuera. Tendemos, decía, a acumular información y perdernos entre tantos datos.

22/02/2026

Me di a la tarea de escuchar canciones del reguetonero y trapero puertorriqueño, Bad Bunny. No soy quién para criticar música alguna: escucho con oídos de bronce, pero bailo (lo que suene) con pies de gelatina.

08/02/2026

Se le preguntó al filósofo conservador Roger Scruton si el mundo necesitaba más idealismo, a lo que el contundente británico respondió que no, que el mundo necesita menos idealismo: “El siglo XX fue forjado por el idealismo. El comunismo, el fascismo y el nazismo se basaron en sistemas idealizados sobre lo que el mundo debería ser y creían que como no era lo que debía, tenían derecho de cambiarlo radicalmente, de tomar el control para cambiarlo. Y el resultado inmediato fue el genocidio”.

15/12/2025

No hace falta ser melómano ni conocedor para saber de dónde viene el título trillado de esta nota. Nunca he sentido devoción por Mercedes Sosa –quien más bien, como diríamos en México, me caía gorda–, sin embargo, la versión de esa canción en la voz ronca y comprometida de Jenny Cárdenas me cautiva.

Pero cualquier reseña sobre la música revolucionaria de los 70 resulta ya anacrónica; así que no intentaré nada parecido. Solo abusaré del nombre y de alguna estrofa.

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