José Emilio Pacheco, el orfebre de la poesía
Jorge Cisneros y
Michael Weissenstein
México |
José Emilio Pacheco, un escritor mexicano que recorrió los caminos de la poesía, el ensayo, la crítica, la narrativa y el periodismo, y ganó los más importantes reconocimientos literarios en lengua española, murió el domingo a los 74 años, informó su hija Laura Emilia Pacheco.
Ganador de los premios Cervantes (2010), Reina Sofía (2009), Iberoamericano de Letras José Donoso de la Universidad de Chile (2001) y Octavio Paz (2003), era reconocido por sus narraciones breves que describen cómo México se convirtió de un país rural a uno urbano, y cómo el paso del tiempo modifica el entorno y los personajes.
Reconocido por la crítica como uno de los poetas hispanoamericanos más importantes, erudito de la obra de Cervantes, su influencia rebasaba los círculos académicos, al grado que una de las canciones de la banda de rock Café Tacuba tuvo uno de sus mayores éxitos con “Las batallas”, basada en su libro “Las batallas en el desierto”.
La narración cuenta la obsesión de un joven con la madre de uno de sus compañeros de escuela, en el marco del México de los años 50, que comienza a convertirse en un país industrializado.
“No tienen idea de la cantidad de gente que ha leído el libro (“Las batallas en el desierto”) gracias a la canción de Café Tacuba.
Un escritor peruano muy bueno, Santiago Roncagliolo, me dijo que lo había leído por la canción y me preguntó si había ganado mucho dinero por ella, pero no he ganado un centavo”.
Cada año, puntualmente, el escritor daba una serie de conferencias en el Colegio Nacional en las que hablaba de los temas que le importaban: la destrucción del pasado, los cambios de la ciudad en que vivió.
Nacido en Ciudad de México el 30 de junio de 1939, Pacheco comenzó a publicar desde adolescente.
En 1957, aparecieron algunas de sus contribuciones en la revista literaria “Estaciones”, con compañeros de la universidad, como Carlos Monsiváis y Sergio Pitol.
Diez años más tarde, antes de publicar cualquiera de sus libros, realizó una reseña sobre el libro “Las peras del olmo” de Octavio Paz, el poeta que en 1990 ganó el premio Nobel de Literatura, y así comenzó una relación personal y literaria que duró hasta la muerte de Paz en 1998.























