Eduardo Galindo, una visión crítica sobre educación y desarrollo
Eduardo Galindo, destacado profesional, es asesor del Ministro de Planificación de Desarrollo, en La Paz, y en el campo académico se desempeña como docente. Hace poco tuvo la oportunidad de dirigir un seminario en la universidad alemana de Ruhr.
¿Cómo fue su experiencia en Alemania?
La experiencia en Alemania fue sin duda muy gratificante, por varias razones.
Primero, porque retorné a mi ‘alma mater’, la Universidad de Ruhr en Alemania, que es la universidad en la que realicé mis estudios de maestría justamente en administración del desarrollo 20 años atrás. Pero, además con el añadido de toda mi experiencia profesional en el área de desarrollo sostenible tanto a nivel nacional como en organismos internacionales. Segundo, porque todo lo acumulado académicamente y profesionalmente dio como resultado un bagaje que se condensa y se sistematiza en un curso que dicto en Bolivia y que me apasiona transmitir. Este curso es el trabajo de toda una vida, pero también de al menos seis meses de dedicación completa a leer, investigar y armar o estructurar un programa de primer nivel y absolutamente actual en desarrollo sostenible.
¿Cómo surgió el viaje?
El viaje surge por intercambios de información de tuve con el Instituto de Investigación para el Desarrollo de la Universidad de Bochum. El paradigma y la aplicación del concepto de desarrollo sostenible está hoy más vigente que nunca y la universidad abrió un seminario electivo en esta temática para los estudiantes de la Maestría en Administración del Desarrollo y el Doctorado en Estudios para el Desarrollo Internacional. Al enterarme de esta posibilidad mandé mis papeles y solicitud para que yo pueda realizar la instrucción. Ese fue el comienzo, luego me sometí a un proceso interno que terminó con un final feliz para mí.
¿Qué piensa que le hace falta a la educación universitaria en Bolivia?
Pienso que está divorciada de las necesidades del mundo actual y de los retos que plantea el desarrollo de Bolivia en específico. La universidad pública en el país está en su peor momento, cooptada por grupos de interés, alejada de las necesidades de la sociedad y sin ninguna gana de reinventarse. Hay universidades privadas de todo tipo y calidad, pero creo que la mayoría invierte más en infraestructura que en calidad de educación en clase. Los docentes no son bien pagados y menos incorporados a su institucionalidad, lo que imposibilita su crecimiento sostenido con excelencia.
¿Cómo está Bolivia en cuanto a desarrollo sostenible?
Los sucesos acaecidos en Tiquipaya son una muestra de que en materia de desarrollo sostenible estamos mal. Este ejemplo demuestra el poco aprecio y entendimiento de la importancia y de los servicios ambientales que presta el Parque Nacional Tunari; además de la mala planificación urbana, la politización de las decisiones técnicas, la debilidad institucional y los incentivos perversos o corrupción. El desarrollo sostenible busca un crecimiento económico con inclusión social, en total armonía y respeto al medio ambiente del cual dependemos y asegura la gobernanza. Gobiernos corruptos, ineficaces y que no tomen en cuenta los distintos aspectos del desarrollo sostenible no logran dotar de oportunidades económicas, salud ni educación de calidad a su población.

























