La Gestora Pública migró al 90 por ciento de los aportantes a los fondos de pensiones privados y se prepara para funcionar desde el 15 de mayo en medio del rechazo de distintos sectores de trabajadores que no confían en la administración pública. Ayer se registraron protestas en las tres ciudades del eje central por parte de jubilados y contribuyentes que piden continuar con un servicio privado.