El vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya debía aterrizar en Santiago de Chile el 12 de octubre de 1972. El plantel del equipo amateur de rugby Old Christians Club de Montevideo y familiares y amigos de ellos se trasladaban para enfrentar a Old Boys Club, un conjunto inglés, que había viajado hasta Sudamérica para la contienda.