El sector agropecuario se destaca como uno de los principales empleadores del país al dar empleo a más de 1,6 millones de bolivianos, y desempeñar un papel crucial en la generación de ingresos y la estabilidad económica del país. Sin embargo, a pesar de la expansión de la superficie de cultivo, la producción agrícola experimentó una disminución del 6.30 por ciento en el período de 2021 a 2022.
La producción agropecuaria de Cochabamba decreció en 20 por ciento a causa de factores como los constantes bloqueos, el contrabando, el avasallamiento de tierras, el cambio climático, la urbanización de suelos agrícolas y otros. El sector cierra el año con una pérdida de 20 millones de dólares.