El desarrollo de los XIII Juegos Deportivos Suramericanos volvió a desnudar la fragilidad estructural del deporte boliviano, con más de 4.000 atletas de 15 países presentes en Argentina, Bolivia terminó en el undécimo puesto del medallero con 16 preseas, de las cuales tres son de oro, cuatro de plata y nueve de bronce, una cifra inferior ante las 122 doradas de Brasil o las 81 de Argentina.