El mal estado del complejo Japón implica a funcionarios
El mal estado del complejo deportivo Bolivia-Japón, en Pacata, compromete a exdirigentes vecinales que actualmente ocupan cargos en la Alcaldía de Cochabamba, según el informe de la Dirección de Transparencia del 15 de marzo de 2017.
El informe recomendó al alcalde José María Leyes que ponga a conocimiento de la autoridad sumariante los antecedentes del caso por haber entregado la administración del complejo sin contar con un documento legal y valedero al entonces presidente del Distrito 1, César Navarro, ahora secretario de gobernabilidad y a Marco Ramírez, responsable del Club Delfines.
“Ante los presuntos indicios de responsabilidad administrativa detectados en contra. Arminda Sánchez, exsecretaria de Desarrollo Humano; el exjefe del departamento de Promoción Deportiva Asencio Sansusti, y el encargado de Deportes de la subalcaldía Tunari, Carmelo Santos, remitir antecedentes a conocimiento de la autoridad sumariante”, señala parte del informe.
Ayer, el concejal Edwin Jiménez y el jefe de Infraestructura de la Alcaldía, Álvaro Caprirolo, inspeccionaron el complejo deportivo. Ambos coincidieron en que pedirán una auditoría administrativa para determinar responsabilidades tanto administrativa como penal al manejo del centro.
Al respecto, Navarro señaló que la decisión de entregar la administración del complejo a personas particulares fue tomada por todo el directorio del distrito 1 y no a título personal. Además, indicó que todos los ingresos fueron reinvertidos en el mismo centro deportivo.
COMPLEJO CON CINCO CAMPOS DEPORTIVOS
El complejo Bolivia-Japón cuenta con una cancha de pasto sintético, pelota frontón, ráquetbol, una piscina deportiva y un gimnasio relativamente nuevo; sin embargo, éstos presentan dificultades porque se robaron algunas partes de los equipos.
Además, el piso de la cancha de ráquebol está deteriorado y la estructura de la piscina está rajada por la mala compactación.






















