Protagonistas de la historia
¿Qué tuvieron en común Filemón Escóbar, Fausto Reinaga, Guillermo Lora, Carlos Montenegro, Marcelo Quiroga Santa Cruz y Óscar Unzaga de la Vega? Un sólido compromiso político con su ideal por hacer de Bolivia un país mejor. Así se evidenció en la serie de conversatorios, organizados en septiembre por el movimiento cultural “Vida Potosí”, sobre la biografía de protagonistas de la historia política del siglo XX en Bolivia.
Hoy, domingo 18 de octubre, la ciudadanía de Bolivia tiene la capacidad de reafirmarse como la protagonista de este periodo de nuestra historia, precisamente a través de su compromiso político y de una búsqueda por el bien común de los bolivianos.
Para ello, es imprescindible considerar tres retos claves que toca asumir en esta jornada electoral: ir a votar, cumplir con las medidas de bioseguridad y respetar los resultados de las elecciones.
El primer reto es fundamental, pues como advertía Jorge Lazarte (2003), “la abstención (electoral) es un tema central por su relación con la democracia. La abstención es el reverso de la participación, es –diríamos– su amenaza”.
Al observar la historia política de Bolivia en el siglo XX, se evidencia que el voto universal, la democracia y la participación ciudadana han sido tres de las consignas más importantes de la lucha social.
Por lo mismo, la asistencia a las elecciones generales tuvo un promedio del 77,2% entre 1979 y 2002, según señala el especialista Salvador Romero Ballivián (2003), hoy presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Este dato revela el considerable nivel de compromiso ciudadano con el ejercicio del voto; tendencia que se ha mantenido en las elecciones de este siglo. La de este domingo no tendría que ser la excepción, pues el voto no sólo es un factor fundamental de la democracia, también representa la consecuencia de las revindicaciones sociales del siglo pasado y es el acceso inicial de la ciudadanía para ser incluida en las decisiones políticas, que conciernen a toda la sociedad.
Asimismo, es preciso que los bolivianos asumamos nuestra vocación democrática con una responsabilidad colectiva respecto de las medidas de bioseguridad, en el contexto de la pandemia actual.
Para ello, habrá que informarse previamente sobre los horarios de votación –establecidos para evitar la excesiva concentración de personas–, respetar el distanciamiento social, portar la indumentaria necesaria de protección y un bolígrafo. El objetivo es votar sin poner en riesgo la salud de uno mismo ni la de los demás. Así. la corresponsabilidad con la democracia se replica en el cuidado común de nuestra salud.
Finalmente, cabe mencionar que, al salir de las urnas, la ciudadanía tiene otro reto fundamental: respetar los resultados de la jornada electoral.
A diferencia de 2019, hoy Bolivia tiene la virtud de contar con un renovado Tribunal Supremo Electoral (TSE), calificado como “capaz, profesional, independiente de otros poderes del Estado” y que “está trabajando con total transparencia”, según el representante de la Misión de Asistencia Electoral para Bolivia de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Luis Martínez, en sus declaraciones a la prensa nacional, el 13 de octubre. Martínez destacó que los vocales en funciones del TSE resolvieron los errores de sus antecesores.
A partir de ello, la ciudadanía debe asumir su parte de responsabilidad con los comicios electorales, al respetar los resultados y evitar enfrentamientos. Estos últimos, expresados como posibles reacciones de algunos sectores, conducirían a agudizar aún más la crisis política, social y económica que Bolivia ha enfrentado este año. Una crisis agravada por la pandemia de la Covid-19, que está lejos de concluir pronto.
En este difícil y retador contexto, la ciudadanía boliviana podrá ser la gran protagonista, al mostrar el compromiso con sus ideales, pero también la búsqueda del bienestar colectivo. Ojalá este domingo, hagamos historia.
La autora es docente en estudios sociales y de la comunicación
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