Vera: La literatura para jóvenes está abandonada
Carlos Vera es un reconocido escritor por trabajos de narrativa fantástica para niños y adolescentes y por haber sido galardonado en concursos nacionales e internacionales.
“La resonancia de los estornudos fóticos y otros cuentos” fue uno de sus últimos libros que obtuvo el primer lugar en el concurso de literatura para jóvenes auspiciado por la editorial La Hoguera y actualmente trabaja en seis obras, dos novelas y cuatro cuentos que los presentará en 2019. Sin embargo, es uno de los pocos escritores que escribe para este público y considera que existe un abandono a la literatura juvenil.
El escritor, quien tiene varias obras a la venta en la décima segunda versión de la Feria Internacional del Libro Cochabamba (FILC), conversó con Los Tiempos sobre la literatura dando un panorama de la situación en el país.
Escribir para el público infantil es completamente diferente a lo tradicional, ya sea en contenido o en historia, pero ¿por qué decidió crear material para niños?
Ingresé a este mundo de la literatura, en especial a esta “rama”, por pura casualidad pese a ya haber escrito antes para otro tipo de público, pero aún así considero que quienes nos dedicamos a escribir tenemos un reto enorme a la hora de producir, ya que dependerá de ello si nuestros lectores continúan posteriormente en la lectura y siga gustando de ella.
¿Qué falencias encuentra ahora y en nuestro medio de estas propuestas para niños?
Muchas, como siempre, pero sobre todo lo que se confunde a la literatura infantil con cuentos moralistas y meramente comerciales. Incluso se evalúa más lo físico que lo interno y/o contenido. Creo que la literatura es una sola y la industria es la que la dividió y dijo qué es para niños y qué es para adolescentes y jóvenes. Si seguimos esa lógica, los más afectados son los lectores jóvenes, ya que no existe una literatura apta para ellos.
¿Esta falencia se debe a la falta de escritores y contenido o a qué otro factor cree que sea?
Sí, faltan escritores ya que se está dotando de bastante material moralista, de autoayuda, pero se corre el riesgo de confundir con literatura para jóvenes. Creo que esta población necesita propuestas de escritores que se sienten, piensen y planifiquen su contenido para que éste pueda identificarse con sus lectores y ellos con la obra. Hay tantos temas que se pueden tocar, pero falta estrategia para mejorar aún más el contenido. El joven no necesita de estos materiales de autoayuda, necesita leer historias y/o cuentos para desarrollar su capacidad de pensamiento.
¿Cómo es que usted elige qué escribir y qué no o cómo hace la selección de su material al momento de preparar su obra?
Como todo en la vida, se trata de buscar las novedades, explorar y explotar campos que no fueron tratados para que los lectores se identifiquen con ello. No hay mejor satisfacción que la obra del autor sea de consulta y eso es producto de un arduo trabajo. Y para llegar a ello se requiere averiguar, investigar y leer y leer y leer.
¿A quiénes lee o a quiénes consulta para nutrirse de novedades?
Obviamente literatura nacional y otros. Sin embargo, últimamente he estado leyendo a periodistas, cronistas, a gente que escribe perfiles, personajes como Leila Guerriero, Martín Caparrós, Manuel Vicent y demás, quienes no escriben para niños, pero otorgan muchas herramientas sobre ciertos elementos que deberíamos considerar para nuestros trabajos y así realizar una propuesta más rica en contenido gramatical y literario.
SOBRE EL AUTOR
Carlos Vera es psicólogo social de profesión y ha ejercido la docencia y la administración académica en la Universidad Católica Boliviana y la Universidad Mayor de San Simón. Sus obras son: El hombre de la cueca (Poemas,1986); Este patio es nuestro (Teatro,1998); Ariel y el árbol olvidado (Novela, 1988, traducida al portugués); Entre ladrillos y perejiles (Novela, 1994);
El sombrero del señor que no era mi tío (Novela, 2003); El vuelo del murciélago Barba de pétalo (Novela, 2009). Fue ganador de varios concursos como Literatura Infantil-Juvenil (Colombia), Primer Premio de Novela Juvenil y otros.


























