Samaipata sigue limpiando lodo con las manos, con palas donadas, con lo que se pueda. Agricultores que lo perdieron todo observan sus huertos destruidos. Familias buscan documentos, ahorros, fotos, cualquier rastro de lo que fueron sus vidas antes de la riada.
En La Paz se extendió la alerta roja hasta el 23 de marzo por el inminente riesgo de desborde de ríos. El municipio de Huarina se declaró como zona de desastre tras las inundaciones que afectaron a unas 2.700 familias y un deslizamiento en La Asunta sepultó unas 10 casas.