La guerra rusa contra Ucrania, que ahora cumple dos años, ha provocado en el país una larga lista de desastres naturales como el vertido de sustancias tóxicas a ríos y mares, la muerte de miles de animales y la destrucción de grandes superficies de bosques, que siguen agravándose en medio de las hostilidades y de los que las zonas afectadas tardarán décadas en recuperarse.