Investigadores de centros españoles han analizado la evolución de la dieta de las primeras comunidades agrícolas y ganaderas de centroeuropa y han revelado un aumento del consumo de carne bovina y de cereales hace 7.000 años.
Los investigadores del Departamento de Arqueología del reputado centro señalaron que estas características se debían a las labores de labranza de los terrenos, recogida de la cosecha y molida del grano durante cinco horas diarias con el objeto de hacer harina, informó hoy la publicación especializada "Science Advances".
Los humanos del Neolítico en el Sahara, entonces una sabana, ya procesaban y cocinaban plantas para alimentarse hace 10.200 años y lo hacían en vasijas de barro, según un estudio publicado hoy por Nature Plant.