El municipio de Quillacollo dejará de percibir 7 millones de dólares tras la suspensión de los actos centrales de la fiesta de la Virgen de Urkupiña por la pandemia de Covid-19.
Decenas de devotos rompieron ayer la cuarentena mixta por la pandemia en Quillacollo para evitar aglomeraciones y rebasaron los controles para encomendar favores o retribuir con ofrendas las bendiciones recibidas por la Virgen de Urkupiña.