Al menos 5.000 bailarines bolivianos llegaron este sábado a la Gran Vía de Madrid para celebrar la fiesta de la Virgen de Urkupiña, en una jornada en la que polleras, plumas, aguayos y el sonido de matracas, cascabeles y bandas de música cambiaron por unas horas el paisaje de una de las avenidas más conocidas de la capital española.