
TEXTURA VIOLETA
El Gobierno boliviano ha dispuesto una medida que es un reconocimiento para las empresas o entidades que lleven a cabo algunas pautas destinadas a eliminar las violencias de género y “coadyuven a la construcción de una cultura despatriarcalizadora”. Lo hace con un decreto supremo cuyo contenido premia el no cometer delitos en lugar de sancionarlos.
¿Es posible que una entidad de hombres represente a toda una sociedad? ¿Es correcto que se atribuya dicha representación? Cuando digo hombres, me refiero a que allí no hay mujeres en posición de representación. Entonces, ¿es correcto o, incluso, constitucional que no haya mujeres en esa entidad? ¿hasta cuándo se permitirá?
Este domingo se ha “desenterrado” al Pepino, ese personaje paceño alegre y atrevido (a veces demasiado) que caracteriza al Carnaval de La Paz. Lo ha despertado con un beso (¿obligado?) la reina del Carnaval de Tarija y con esto se ha dado inicio a las innumerables fiestas carnavaleras que ocuparán prácticamente todo el mes de febrero.
La catarsis musical de la cantante Shakira, producida hace unos días, la ha catapultado al primer lugar en el escenario internacional más allá de los espacios puramente artísticos y la ha mostrado a ella poderosa, como mujer, en su campo profesional, en su visión comercial y de negocio y, fundamentalmente, en su llegada a otras mujeres. Nadie puede negar, a estas alturas, que la colombiana es una mujer empoderada y que con su canción se ha colocado en un lugar referente femenino, pero ¿eso es ser feminista?
El largo brazo de la ley ha alcanzado en 2022 a casi todos los feminicidas que en ese año cometieron este delito, es lo que ha informado oficialmente la Fiscalía. Es, sin duda, una noticia poco usual e importante y, además, poco resaltada en los medios que suelen centrarse en la víctima y no en el victimario.
¿Quién es el o la personaje del año 2022? Es una de las “sorpresas” tradicionales de estas fechas en los medios de comunicación. Es un nombramiento que otorga prestigio, por lo que debe ser dulcemente deseado para quien tenga posibilidades. Pero, ¿cómo se elige? Eso ya suele manejarse internamente en las redacciones, aunque siempre hay una justificación que tiene que ver con la objetividad y el criterio periodístico.
Imbécil se le dice a una persona a quien se la quiere señalar por su falta inteligencia, decir que es tonta. Es un insulto. Es la palabra que utilizó en Twitter la presentadora de televisión Claudia Peña para referirse, aunque de manera indirecta, al hecho de bloquear calles sin tener conciencia, en Santa Cruz, lo que derivó a su vez en críticas, acoso y hasta amenazas, según lo denunció ella misma. La despidieron del canal donde trabajaba, pero no por usar esa palabra.
Qué es verdad y qué es mentira: ya no se sabe o parece que cuesta descubrirlo. Todo está tan contaminado que los discursos que se hacen en Bolivia en las últimas semanas ya sólo destilan conveniencias y, particularmente, mucho odio. Esto desde los actores políticos, los mismos medios de comunicación posicionados y fundamentalmente en las redes sociales que invaden con videos, frases y memes para consumo de sus creyentes fanatizados.
En Bolivia se vuelve a tensar cada vez más la situación de polarización política que no sólo lleva consigo posturas ideológicas, sino que también deriva en regionalismos, odio, racismo y violencia. De ello son responsables las dirigencias engreídas, intransigentes y masculinas, muy alejadas de la calle donde es “la chusma” la que se enfrenta a golpes y se mata.
“Los padres son libres de elegir en nombre de sus hijos”, aclaró el Servicio de Registro Cívico (Sereci), desautorizando a su oficina regional de Potosí que había anunciado una prohibición de que se dé a infantes nombres extranjeros, de artistas o simplemente raros, además de crear un listado de nombres nativos como opciones de elección. ¿Quién tiene o debe tener la potestad final sobre este tema? ¿Por qué un padre tiene el derecho de ponerle a un hijo Ronaldinho, Sakura, Bruce Lee, Míster o Shakira, entre otros?

