
CUESTIÓN DE IDEAS
La confrontación entre el comunismo y el capitalismo quedó atrás. Es parte de la historia del siglo XX. La pugna entre la izquierda y la derecha tampoco es lo que más se destaca en lo que va de este siglo.
Lo que prima en el mundo de hoy es la lucha de la democracia liberal por su propia supervivencia. Su enemigo declarado es el neopopulismo, un movimiento de masas cautivadas por un caudillo de vocación autocrática. Es una lucha de alcance mundial.
Nada más sabroso que una narrativa sobre cómo, vistos desde abajo, grandes personajes dominan y son dominados por el poder, y cómo al mismo tiempo, vistas desde arriba, incontables polillas revolotean en torno al poder sin hacer otra cosa que quemarse a la vista de todos.
El año pasado muchos votantes moderados votaron por Luis Arce Catacora, esperando que su Gobierno estabilice la economía, combata la pandemia y haga todo lo posible por reconciliar al país.
El MAS tiene dos cabezas, pero late con un solo corazón. Sus dos cabezas son las del Presidente Luis Arce y la de su Jefe Evo Morales. Su corazón late hoy con toda su fuerza para espantar a los votantes disponibles del centro, particularmente los de las cuatro principales ciudades del país, donde se concentra la mayor parte del electorado.
Hay mil maneras de mentir en política. Alterar las definiciones es una de ellas. Interpretar los hechos forzándolos con calzador en un molde preferido es otra. Hay mentiras de bajo provecho y poco daño. Hay otras de gran alcance.
Empecemos por definir la mentira. Mentir es decir algo falso sabiendo que es falso para hacer creer a otros que es verdadero, y hacerlo con el propósito de sacar algún provecho, sin tomar en cuenta el daño que esto pueda causar a los demás.
Al MAS le conviene mostrar una cara conciliadora antes de las elecciones subnacionales. Eso le servirá para retener el voto del centro que le dio el triunfo en las nacionales. Para sus oponentes, el principal desafío es reconquistar el centro moderado. Si no lo hacen, el MAS ganará las alcaldías de las tres principales ciudades y todas las gobernaciones.
Saldremos ganando si Evo Morales es capaz de esperar cinco años para volver a postularse a la Presidencia. Si eso sucede, el país dará el próximo salto hacia la consolidación de una democracia representativa. De momento se podrán dar los primeros pasos hacia una necesaria reconciliación.
Santa Cruz se está convirtiendo en el motor económico y demográfico del país. Es legítimo que aspire a un liderazgo que exceda los límites departamentales. No lo conseguirá mientras sus actores más influyentes no demuestren que están comprometidos con el interés nacional.
Un tercio de los inscritos votará por el MAS hasta el día de su muerte. Ningún debate los hará cambiar de opinión. Entre los dos tercios restantes hay gente pensante que puede decidir su voto por la buena o mala impresión que le hagan las intervenciones de los candidatos en los debates. De su decisión dependerá si el MAS gana en primera vuelta o pierde en segunda.
Ninguno de los binomios es plenamente satisfactorio. A pesar de tener cualidades muy positivas, todos tienen graves falencias. Es urgente que se organicen debates para contrastar el carácter personal de cada candidato o candidata, la visión de país con la que gobernará, así como la competencia y honestidad de los entornos con los que propone ejercer su mandato.

