Hay decenas de casas junto a las torrenteras
Juan Veizaga vive desde hace una década en el barrio Serena Calicanto, y hace tres años construyó su casa de dos pisos junto a la torrentera del lugar. Asegura tener los títulos de propiedad y permiso para construir, pero nadie le advirtió que se trataba de una zona peligrosa. El martes pasado, llegó la riada y su familia fue una de las más afectadas por la inundación. El lodo anegó su vivienda, y él perdió sus enseres y los de sus hijos.
Nancy Arispe también dice tener los títulos y planos aprobados de su casa y cada año paga impuestos. Su vivienda no dista en más de dos metros del canal de la torrentera.
Al igual que estos dos casos, una veintena de familias levantaron sus casas a orillas de esta torrentera. Todas ellas dicen tener planos aprobados y permiso de construcción, aunque ninguno lo probó mostrando papeles.
Eso sí, el subalcalde de la Comuna Alejo Calatayud, Freddy Vidal, señaló que autoridades predecesoras dieron licencias de urbanización. “Nos ha sorprendido cuando llegamos ver que estos lugares tenían aprobación para construir”, dijo.
Sin embargo, las viviendas de la Junta vecinal 15 de Marzo, contigua a Serena Calicanto corresponden a áreas verdes donde no deberían existir construcciones, señala el Subalcalde.
Marcela Pacheco cuenta que cuando llegó a vivir a la zona, no existían las casas que ahora se ubican contiguas a las torrenteras. Su casa se encuentra a 200 metros del principal cauce. Explica que eso era “un hoyo” y por ahí pasaba el agua.
Vidal aseguró que desde el año pasado ya se viene notificando a varias familias e impidiendo construcciones nuevas.
El martes pasado, las intensas lluvias provocaron derrumbes en al menos tres barrios de la zona sud de la ciudad. En Calicanto, el agua llegó a los 80 centímetros de altura, arrasó con muros y dejó a cuatro familias sin hogar.
El secretario de Infraestructura de la Alcaldía, Carlos Abasto, verificó que existen viviendas a menos de cinco metros de la torrentera.
“Los asentamientos ilegales han ido rellenando las torrenteras y cerrando el cauce natural del agua. Se ha hecho el desvío del agua y, de forma natural, éste siempre va a encontrar una trayectoria”, explicó.
A Norma Alvarado hace tres años le vendieron el lote, en el cual construyó su casa sobre pilotes de cimentación. “Acá es tierra rellenada. Hemos hecho cavar porque teníamos que llegar hasta el suelo fijo, porque cedía”, explica. Su familia instaló una canaleta improvisada para el desvío del agua desde su patio. A pesar de esto, el muro de tierra fue arrastrado el pasado martes.
Daniel Rodríguez, responsable de la Unidad de Gestión de Riesgo de la Alcaldía, explicó que cada cauce tiene diferentes parámetros para tomar al momento de la franja de seguridad. “Se debe estudiar el caudal, se debe ver la parte geológica, los suelos, la topografía”, dijo.
El investigador del Instituto de Estudios Sociales y Económicos de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), Fernando Salazar, señaló que este conflicto se debe a que existe un “tráfico de tierras ilegales”, que involucra a malos funcionarios y a loteadores. “Esto sucede en toda la región metropolitana, poniendo en peligro las vidas de las personas”, añadió.
En la zona, los muros de tierra son los que cumplen la función de atajados para el agua, pero esta vez cedieron.
ALCALDÍA PIDE A LOS VECINOS NO ECHAR DESECHOS
La torrentera La Pajcha se encuentra llena de basura
La torrentera La Pajcha, una de las principales de la zona norte, se encuentra llena de basura y escombros. Los vecinos aseguran que hace años que no se hace el mantenimiento.
El presidente de la OTB La Pajcha norte, Alejandro Rosso, señaló que, a pesar del financiamiento, no se observó la presencia de personal de limpieza.
Rosso aseguró que, en época de lluvia, la caída del agua destrozó algunos espacios del asfalto por donde se desvía el cauce. “No hay un curso del agua concreto. No se hizo la canalización, la calle esta llena de huecos”, dijo.
El año pasado se proyectaron 65 mil bolivianos para canalización y limpieza de la torrentera La Pajcha. La concejala Rocío Molina dijo que esta obra no tuvo ejecución.
“Cuando llueve, esto se inunda y, como no hay puentes, no hay cómo pasar al otro lado” dijo Raul Ortuño, vecino de la zona. “Hemos pedido que nos hagan un puente porque en una anterior lluvia una persona ha muerto por cruzar”, relató.
El director de Medio Ambiente de la Alcaldía, Elvis Gutiérrez, señaló que en todas las torrenteras, mucho depende del cuidado de los vecinos y los buenos hábitos con relación a la basura. “Los vecinos tienen que ser parte de la limpieza”, dijo.
Según Gutiérrez, se prevé un plan macro de limpieza de torrenteras en próximos días.
En un recorrido que hizo este medio, se verificó que los colmatadores construidos a los lados de esta torrentera están tapados con escombros, basura doméstica y ramas, al igual que el espacio de concentración principal del agua.






























