Bolivia, cerca de su bicentenario
A medida que el calendario avanza hacia agosto de 2025, mes en que Bolivia conmemorará el bicentenario de su independencia, es inevitable mirar hacia atrás en el tiempo y preguntarnos: ¿cómo ha logrado esta nación, forjada en variadas geografías y con una gran diversidad cultural y étnica, desarrollarse y sobreponerse a guerras, crisis y conflictos internos.
Seguramente cada uno tiene su propia repuesta, pero, así como ocurre con las personas que a lo largo de su vida enfrentan avatares y siguen avanzando, un país resiliente también sale adelante por el esfuerzo de sus habitantes que forjan el futuro para las nuevas generaciones.
La historia de Bolivia está ligada a un momento crucial previo a su existencia: la Revolución de Chuquisaca, ocurrida en 1809 y que marca el inicio de la guerra de la independencia. Este año, 2025, se celebrará el Bicentenario de la fundación de nuestro país.
“El 6 de agosto de 1825, la Asamblea Deliberante del Alto Perú declaró la independencia y decidió nombrar al nuevo país como ‘república de Bolívar en reconocimiento a Simón Bolívar, quien había tenido un papel crucial en la independencia de la región. Sin embargo, posteriormente se cambio a ‘república de Bolivia’ por sugerencia de un diputado”, según referencias históricas.
A menudo se ha mostrado al país más por sus dificultades que por sus logros y si bien no podemos negar esta realidad, marcada aún por las asimetrías sociales y económicas, es importante poner en el centro a los y las bolivianas que desde cada rincón del país tratan de reinventarse para sacar adelante a Bolivia.
Las fechas como el Bicentenario son propicias para revisar el camino recorrido y el que aún queda por recorrer, y preguntarnos cómo estábamos y vivíamos hace 100 años; y, cómo vivimos y estamos ahora. Además, de soñar y proyectarnos para ver cómo quisiéramos estar dentro de otros 100 años.
Los festejos del Bicentenario estarán marcados por actos, desfiles, exposiciones y otro tipo de homenajes cívicos. De hecho, la agenda central comenzó ayer en Sucre y continuará el 3 y 7 de agosto cuando el gabinete sesione en Sucre, la capital y cuna de la independencia. De esta manera se busca realzar la importancia que tuvo y tiene la fecha que nos recuerda un hito crucial de nuestra historia.
Aunque el escenario electoral ha opacado las actividades y sentido del bicentenario de Bolivia, los primeros días de agosto el país se volcará a realzar este hito de nuestra historia. Además, de recordar a los todos los proceres que contribuyeron a lograr la libertad.
El 6 de agosto de 2025, cuando se cumplan los 200 años de la independencia de Bolivia, no solo deber ser una fecha para rendir homenaje, sino para mirar hacia el futuro y para llenarnos de fortaleza porque todo lo que hemos logrado a pesar de las vicisitudes gracias al impulso de la gente que ama esta tierra.






















