Ositos memoriales. Prendas que se convierten en abrazos eternos
Transformar el dolor en un abrazo tangible y eterno es el propósito que dio vida a los ositos memoriales, un emprendimiento conmovedor que floreció en Cochabamba y Santa Cruz, durante la pandemia de la Covid-19.
Estas pequeñas obras de arte, confeccionadas con prendas de seres queridos que ya no están, buscan llenar el vacío que dejaron en el corazón de tantas familias, llevando consigo la esencia de quienes partieron, pero permanecen en el corazón de quienes los recuerdan.
Oriana Medina, fundadora de Bianuela Kids, compartió con la Revista OH! la historia de cómo su emprendimiento, que surgió luego del fallecimiento de su padre, en 2021, se convirtió en una fuente de consuelo, no sólo para ella, si no para muchas familias en el país e incluso en el extranjero.
“Quería hacer algo especial para mi familia en su cumpleaños. Teníamos muchas de sus prendas y pensé en transformarlas en algo significativo. Así nacieron los primeros ositos memoriales, cada uno hecho con detalles únicos de la ropa de mi papá”, recuerda. Lo que comenzó como un regalo personal para su familia rápidamente se convirtió en un emprendimiento que tocó la vida de muchas personas.
Al publicar los primeros ositos en sus redes sociales, tuvo buena acogida y sumaron los pedidos. “Nunca imaginé que tantas personas compartieran ese mismo deseo de mantener un recuerdo tangible de sus seres queridos. El apoyo y las historias que escuché me impulsaron a seguir creando”, añade emocionada.
UN RECUERDO
Cada osito memorial es una pieza única, creada con sumo cuidado y detalle. Oriana enfatiza que, más allá del proceso técnico, los ositos llevan consigo una carga emocional significativa.
“No es sólo un trabajo, cada osito tiene una historia detrás. Cuando los entrego, muchas veces me cuentan quién era la persona, por qué eligieron esa prenda. Es imposible no sentirse conectada con cada cliente y su historia”, comenta.
Algunos clientes piden que los ositos tengan detalles especiales, como una pollera o un accesorio que represente a la persona fallecida, añade. Incluso, cuenta que, en ocasiones, entregan fotos para asemejar el diseño del osito a su ser querido o añadir una frase que los recuerda.
Sin duda, “cada pieza es un reflejo de amor y recuerdo. Las historias detrás de cada osito son tan profundas que muchas veces es imposible no emocionarse. Saber que estoy ayudando a alguien a mantener viva la memoria de un ser querido hace que todo valga la pena”, expresa Oriana.
Aunque los ositos son el corazón de Bianuela Kids, Oriana también desarrolla otros productos personalizados, como disfraces temáticos, estuches escolares y detalles especiales para ocasiones como Pascua. Sin embargo, reconoce que los ositos son su mayor reto y satisfacción. “Soy muy perfeccionista con los ositos porque sé lo que significan para las personas. Es difícil delegar, pero cada detalle es importante para mí”, confiesa.
“Este proyecto nació de una pérdida personal, pero se ha convertido en una manera de conectar con tantas personas que buscan honrar a sus seres queridos. Estoy profundamente agradecida por cada historia que me comparten y por la confianza que depositan en mi trabajo. Los invito a conocer nuestros ositos, que no sólo son un producto, sino un símbolo de amor eterno”, dice con una sonrisa.
CIENTOS DE PÉRDIDAS
Durante la pandemia, más de 22 mil personas fallecieron a causa de la Covid-19 dejando luto y dolor en cientos de familias bolivianas. En estos casos, los ositos memoriales ayudaron a sobrellevar la pérdida, expresaron los clientes.
Además de Bianuela Kids surgieron otros emprendimientos que se dedican a regalar recuerdos y permitir abrazar a aquellos que se fueron. Entre los más recomendados por los usuarios en las redes sociales están Sigo Contigo, Hasta el Infinito, Amor Osos, Mi amor se transforma, Zig Zag Handmane y Elay Princesas.