Llanto, dolor, miedo y un panorama de destrucción fue lo que vivió Tiquipaya en febrero de este año, por las devastadoras consecuencias de las lluvias y el desborde del río Taquiña.
Tras el aguacero que llegó la madrugada de ayer a Tiquipaya y afectó a varias viviendas, los vecinos esperan la llegada de maquinaria para remover el resto de la mazamorra.