El milagro de Violeta. La perrita que sobrevivió a las calles y a un “corazón gigante”
Cuando Violeta fue rescatada de un río en Quillacollo, nadie imaginaba que detrás de esa mirada vulnerable se escondía una guerrera. Con un “corazón gigante” a causa de una patología congénita, esta perrita mestiza superó con éxito la tercera cirugía a tórax abierto realizada en Bolivia, convirtiéndose en el vivo ejemplo de que un rescate no termina al sacar a un animal de las calles, sino al comprometerse con su vida hasta el último latido.
Hace aproximadamente dos meses, con poco más de un año de edad, Violeta se sometió al procedimiento médico para corregir un Ductus Arterioso Persistente (DAP) en su corazón, una malformación que dilata el órgano, “de las más frecuentes que puede existir en cachorros” y que suele ser letal antes de la adultez, explicó el especialista en cardiología veterinaria y referente nacional, André Coca.
Este es el tercer caso de su tipo que se trata con éxito en el país. En 2022, Coca hizo historia luego de realizar la primera cirugía cardíaca a tórax abierto a un can.
La paciente fue Shana, una cachorra de raza pastor alemán que tenía los meses contados por la enfermedad que afectaba su pequeño órgano vital. Sin embargo, tuvo una nueva oportunidad gracias a la hazaña médica realizada en Cochabamba. “Ahí empezó el reto”, recuerda el médico veterinario.
Dos años después, en 2024, Molly también presentó este cuadro que se detectó a tiempo en sus controles veterinarios. Con tres meses y una campaña solidaria en redes sociales, la pequeña se sometió a la misma cirugía que le salvó la vida. “Lo fundamental es que el médico de cabecera identifique las sospechas de alteraciones para remitir al paciente y darle una solución”, añadió.
“Hoy ella disfruta de una buena salud y sigue siendo una perrita bastante alegre y amorosa. Los latidos en su pequeño corazón ya no son extraños ni se siente el soplo que antes se lo podía notar con solo tocarla”, compartió con alegría su familia.
Prevención y atención oportuna
El DAP es una afección —presente tanto en humanos como en animales— con mayor prevalencia en hembras y en razas como golden retriever, pastor alemán, cocker y dachshund. Pero, la condición no discrimina a los canes mestizos, subrayó Coca.
“Lo que hace complejos estos casos es que existe un margen de seguridad para intervenir. Cuando los síntomas clínicos son evidentes, la resolución quirúrgica se vuelve más riesgosa ”, explicó.
En el caso de Violeta se detectó la enfermedad a sus ocho meses de vida, sin embargo, el procedimiento se pospuso en dos ocasiones debido a desequilibrios hormonales provocados por sus periodos de celo y un posterior proceso de gestación.
Pese a la complejidad que implicaba someter a parto a una paciente con este tipo de anomalía anatómica, ella dio a luz a cuatro cachorros sanos. Tras un tratamiento integral y una intervención quirúrgica de alto riesgo, el equipo médico logró la reversión completa de la patología, restituyendo la función y estructura cardíaca de la paciente a parámetros normales. “Violeta, con un corazón dilatado, ha sido una paciente luchadora”, destacó Coca.
Señales de alerta en cachorros
- Respiración agitada: Jadeo o dificultad respiratoria inusual, incluso estando en reposo o durmiendo.
- Bajo peso: Dificultad para ganar peso; suele ser el cachorro más pequeño o débil de la camada.
- Tos o estornudos inversos: Presencia de tos recurrente o ahogamientos repentinos.
- Palpación torácica: Sensación de un latido cardíaco anormalmente fuerte o “vibrante” al sostener al animal.
Ante la presencia de cualquier síntoma, se recomienda llevar a los cachorros a un control veterinario para descartar patologías cardíacas congénitas y otras enfermedades en etapa temprana.
Medicina de alta complejidad y tenencia responsable
Durante los últimos años, la cardiología veterinaria regional se transformó tras la estandarización de protocolos , convirtiéndose la hazaña, liderada por Coca con los recursos disponibles, en un hito y referente nacional. “Hoy en día los veterinarios se van actualizando y estamos para dar soluciones”, expresó.
Detrás de cada paciente que hoy sigue latiendo hay una familia que no se rindió y que actuó a tiempo, demostrando que las revisiones veterinarias regulares son la mejor prueba de amor hacia quienes ya forman parte de nuestra vida, concluyó el especialista.





















