Una lagartija buscada desde 2023 aparece en Riberalta
Una pausa bajo la sombra de un vehículo terminó con una sorpresa para el biólogo Vincent Vos. Sobre la rama de un árbol estaba la lagartija que buscaba desde 2023, un pequeño reptil que hasta entonces se le había escapado entre la vegetación del Beni.
El biólogo topó con el ejemplar de forma fortuita. Él y un grupo de amigos concluían una expedición a finales de agosto en el extremo sur del municipio de Riberalta. El objetivo de aquel recorrido era diferente. Buscaban examinar un terreno con posibles huellas de actividad humana antigua, un enigma que aún aguarda el análisis de especialistas.
La lagartija fue identificada como Tropidurus madeiramore, una especie que la ciencia brasileña describió apenas en 2023. Desde entonces, surgió el interés por establecer si también estaba presente en Bolivia.
El encuentro ocurrió cuando el grupo se disponía a tomar agua y descansar. Vos miró hacia un árbol y encontró al animal sobre una rama, tranquilo, sin mostrar una reacción evidente ante la presencia de las personas.
“Me dejó sacarle fotos de todos los ángulos”, contó a ABI. Esa docilidad resultó crucial. Estos animales destacan por su velocidad eléctrica y cualquier avistamiento fugaz suele frustrar la confirmación de la identidad.
Según explicó Vos, el ejemplar tiene una coloración gris-pardo oscura, pinceladas ocres en la cabeza y un elegante collar nucal negro rodeado por una línea clara. El detalle definitivo está en su cuello: un pliegue profundo bautizado como mite pocket (bolsa para ácaros). Esta característica es el pasaporte que lo diferencia de su pariente cercano, el Tropidurus oreadicus.
El escenario del hallazgo también rompe los esquemas conocidos. Hasta la fecha, los científicos vinculaban a esta especie de forma casi exclusiva con los termiteros. Los pocos avistamientos en árboles se entendían como una huida desesperada provocada por la irrupción humana. Esta vez no fue así; el reptil disfrutaba de un reposo auténtico sobre la rama.
“Este estaba nomás en posición natural en el árbol”, apuntó el experto. El dato aporta así una valiosa pista sobre las costumbres de una fauna de la que casi nada se sabe.
La búsqueda comenzó después de que investigadores brasileños estudiaran poblaciones de lagartijas y detectaran diferencias entre ejemplares de distintas zonas de Brasil.
Después de la descripción de la especie en 2023, Vos recibió de un colega estadounidense, dedicado a la herpetología —rama de la zoología que estudia reptiles y anfibios—, el desafío de buscarla en Bolivia.
En alguna de sus salidas anteriores incluso recorrió las pampas cercanas a Riberalta con la intención de encontrarla. Pudo haberla visto en alguna ocasión, pero sin una fotografía clara resultaba difícil confirmar de qué especie se trataba.
Esta vez las fotografías permitieron hacer la comparación con calma. Ya en casa, revisó las imágenes y las incorporó a iNaturalist, una plataforma global de ciencia ciudadana que permite identificar, registrar y compartir observaciones de plantas, animales y hongos.
























