Un estudio estima que la Tierra podría superar los 2 °C sobre la era preindustrial
Un estudio experimental estima que la temperatura media global podría superar de forma temporal los 2 °C sobre los niveles preindustriales durante la primavera boreal de 2027, bajo la influencia de un episodio de El Niño proyectado como excepcional. El cálculo inicial sitúa esa probabilidad entre el 23% y el 24%, aunque sube a una franja de entre el 45% y el 60% cuando se ajustan las limitaciones históricas del modelo para captar los picos más altos.
La investigación, elaborada por Baptiste Boussemart y publicada como preimpresión en EGUsphere, utilizó un modelo estadístico de regresión Ridge denominado TESR. El sistema busca separar el efecto de la Oscilación del Sur de El Niño (ENSO) de la tendencia de calentamiento global que se atribuye a la actividad humana.
Según la proyección, la anomalía de la temperatura superficial media global se mantendría cerca de +1,9 °C entre enero y mayo de 2027, con un máximo promedio de +1,91 °C en marzo. Ese sería el período en el que el efecto del calentamiento del Pacífico ecuatorial tendría mayor incidencia sobre la temperatura del planeta.
El estudio plantea una eventual superación del umbral de 2 °C durante semanas o meses. Ese escenario no representa, por sí solo, que el planeta haya rebasado de forma permanente el límite establecido en el Acuerdo de París, que se evalúa a partir de promedios de temperatura de varias décadas.
“El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) define el aumento de 1,5 °C o 2 °C como la media móvil multidecadal (típicamente de 20 a 30 años) con respecto a los niveles preindustriales (1850-1900). Que un año o un mes en particular supere ese umbral indica que el planeta se acerca rápidamente al límite, pero el impacto sistémico irreversible solo se consolida cuando la media a largo plazo se estabiliza por encima de esa cifra”, dijo Cindy Fernández, meteoróloga de Meteored, a Infobae.
La diferencia está vinculada con la inercia térmica del sistema climático y con la posibilidad de que se activen procesos de retroalimentación que consoliden un nuevo equilibrio de temperaturas. Fernández explicó que una suba transitoria vinculada con la variabilidad natural, como El Niño, puede retroceder después de que pierda fuerza el fenómeno.
“El sistema climático tiene una cierta inercia: si las temperaturas superan un umbral durante unas pocas semanas, puede reacomodarse y volver a estabilizarse. Pero cuando esas temperaturas se mantienen elevadas de forma permanente, el sistema climático comienza a operar bajo un nuevo equilibrio”, explicó Fernández.
“En ese punto se alcanzan los llamados puntos de inflexión, que activan procesos de retroalimentación positiva: un cambio desencadena otro más grave, que a su vez provoca uno adicional, generando una cascada de consecuencias. Por ejemplo, el deshielo del permafrost puede liberar más metano a la atmósfera; también puede disminuir el albedo, es decir, la capacidad de la Tierra para reflejar la radiación solar, lo que incrementa aún más el calentamiento. “, indicó.






















