El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una ONG con sede en Londres, informó ayer que al menos 31 civiles y militares murieron mientras recolectaban trufas en la zona de Duizen, provincia de Hama, en el noroeste de Siria, donde aún quedan activas algunas células del grupo radical Estado Islámico.
El número de muertos por el devastador terremoto que asoló Turquía y Siria el lunes llegó a 21.719. Según datos oficiales publicados este viernes, Turquía ya contabiliza 18.342 víctimas y Siria, 3.377, considerando tanto las áreas bajo control del régimen de Bashar al-Assad como las zonas rebeldes.