El elevado número de cardenales electores, un total de 133, la meditación del padre Raniero Cantalamessa, predicador emérito de la Casa Pontificia, y el propio procedimiento, “que lleva su tiempo”, según confirmó a Europa Press fuentes de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, podrían ser las causas del retraso en la fumata negra, la primera de este cónclave.
Treinta mil personas ya llegaron a la Plaza de San Pedro para presenciar la fumata que determinará, con humo blanco o negro, si se ha elegido papa o no en el cónclave de cardenales electores.