Robótica, una realidad del presente y una ventana al futuro
“En el futuro será como usar una computadora…Saber estas ramas nos ayudará a nivelarnos en este mundo cada vez más automatizado”, dice Álvaro Flores (27), ingeniero electromecánico y físico, sobre cuán importante será la robótica para la sociedad.
Flores, quien actualmente está impartiendo un taller de robótica para niños y adolescentes de 10 a 15 años junto a la Fundación Educar para la Vida, cuenta que empezó a enseñar esta ciencia hace cuatro años de manera voluntaria y sin fines de lucro. “Cuando era joven, no tenía esas oportunidades. Lamentablemente, como estudiante de provincia, no sabía que existían”, cuenta.
El joven experto paceño explica que los talleres que imparte suelen ser de distintos niveles: inicial, secundario, universitario y posgrado. “Muchos de ellos los doy de manera gratuita, esto con el fin de impulsar el talento, y hasta ahora hemos tenido excelentes resultados, ganando varias competencias nacionales, internacionales y tres mundiales”, resalta.
Una de las experiencias internacionales que más recuerda es la de un mundial de robótica en Colombia, en 2017. Junto a su equipo de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) ganaron una medalla de plata para Bolivia en la categoría Senior. Relata que había equipos de China, Estados Unidos, Francia, México, Panamá y Argentina, entre otros países. “Cuando nos llamaron, fuimos en silencio, ya que éramos los únicos bolivianos y los otros países eran muy numerosos”, añade. Comenta además que clasificaron a un mundial en China y a otro en Estados Unidos, a los cuales no pudieron asistir principalmente por la pandemia.
APRENDIZAJES Y BENEFICIOS DURANTE LA NIÑEZ
Flores expone que a los niños lo que más enseña en robótica, mecánica, electrónica e informática son las áreas STEAM (ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemática). Manifiesta que suelen tener bastante interés por los distintos proyectos. “Los fomentamos siempre a investigar por su cuenta y llevándolos a eventos para que puedan competir y seguir aprendiendo”, añade.
Acerca de los beneficios que otorga la robótica, señala que son “incontables”, pues indica que es un conjunto amplio y complejo de disciplinas: comenzando por la matemática, física, hasta la mecánica y la manufactura. “Desarrolla no sólo sus capacidades intelectuales, sino también sociales y de pensamiento crítico, ya que trabajar en equipo es algo fundamental. Además, con cada experiencia o competencia, los estudiantes sienten la necesidad de seguir mejorando sus diseños y sus habilidades por sí solos para poder seguir sobresaliendo”, destaca.
Comenta también que a los niños les gusta crear cosas y que funcionen, “tienen mucha imaginación”, añade. Sin embargo, aclara que no todos se interesan por la robótica, ya que cada niño tiene sus afinidades e intereses. “A mí no me interesaban los deportes de niño”, cuenta riendo.
Además de enseñar, Flores continúa realizando prótesis y donando materiales de bioseguridad a hospitales durante la emergencia sanitaria, entre otras actividades.
¿Cuáles son los desafíos con los que se enfrenta día a día en un campo como la robótica? Responde que la obtención de recursos económicos y refuerza con una frase del astrofísico, escritor y divulgador científico estadounidense, Neil deGrasse Tyson: “Quizá el próximo Einstein está muriendo de hambre en algún pueblo pobre”. “Sólo tratamos de salvar lo que se puede y dar mejores oportunidades”, enfatiza.
Álvaro Flores
Apasionado por la innovación tecnológica, investigación científica, arte y educación. Trabajó en las áreas de biomecánica, tecnologías de interfaces cerebro ordenador, rehabilitación de personas, rehabilitación de animales, prótesis, tecnologías de geolocalización, análisis y diseño estructural, sistemas de control, diseño electrónico, desarrollo de aplicaciones y juegos, automatización, robótica de asistencia, robótica humanitaria, modelado matemático e inteligencia artificial.
Fundador de MAD Team Space Mission, organización sin fines de lucro para apoyar la ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas (STEAM). Para personas de todas las edades.
Fundador de NeuroUp, un proyecto con resultados en el campo de las interfaces cerebro-máquina.
Ha obtenido medalla de bronce en el Mundial de Robótica Humanitaria en el Cairo, Egipto y primer lugar en el latinoamericano de Robótica en Antofagasta, Chile, entre otros logros.





















