La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) comienza la aplicación de su plan de abastecimiento controlado de combustibles, en coordinación con surtidores, organizaciones de transportistas y otros sectores, lo que disminuirá, según sus expectativas, las largas filas de vehículos que esperan para cargar diésel, situación que provoca las protestas de los sectores más perjudicados.