Aileen (5) en 2020 pasó de primero a segundo de primaria en una escuela fiscal de El Alto sin tener base de lectura y escritura. Este año se acomodó con dificultad a sus clases virtuales, en las que a veces se duerme y todavía le cuesta retener lo que le enseñan. En el otro lado, terminando la secundaria, está José (18), quien salió bachiller de un colegio de convenio en Cochabamba el año pasado.