Aileen (5) en 2020 pasó de primero a segundo de primaria en una escuela fiscal de El Alto sin tener base de lectura y escritura. Este año se acomodó con dificultad a sus clases virtuales, en las que a veces se duerme y todavía le cuesta retener lo que le enseñan. En el otro lado, terminando la secundaria, está José (18), quien salió bachiller de un colegio de convenio en Cochabamba el año pasado.
Este lunes se inicia el periodo de inscripciones en medio de una serie de cuestionantes de diferentes sectores que van desde cómo registrarán los padres de familia que no tienen acceso a internet, las exigencias en colegios privados, entre otros.
El coronavirus ha obligado a la sociedad a asumir nuevos hábitos. Uno de ellos recae en algo tan cotidiano como el estudio, que sufrió una digitalización trascendental.