Esta técnica, resistida por sus efectos negativos sobre la salud tanto de las personas como del ambiente, permite extraer gas y petróleo no convencionales. Para ello, perfora el subsuelo a miles de metros e inyecta grandes cantidades de agua, arena y químicos a gran presión para extraer los minerales de la roca madre.
El Centro de Documentación e Información Bolivia (Cedib) advirtió que en 2019 sentará precedentes nefastos para el medioambiente si se permite el “fracking” en Bolivia a partir de los estudios de la canadiense Cancambria Energy Corp