Desde hace un año y medio, María Mendoza (59) madruga a las 4:00 para llegar lo antes posible al Hospital Viedma y obtener una ficha para su control médico y tratamiento. Tiene insuficiencia renal crónica y depende del tratamiento de hemodiálisis para seguir viva. La dolencia además es una de las consecuencias de las 10 enfermedades crónicas prevalentes en Cochabamba, como la diabetes, la hipertensión y el cáncer.