El interventor argentino en Aguas Blancas, Adrián Zigarán, ratificó la construcción del enmallado de 200 metros en esa ciudad fronteriza con el país y calificó como “ridículo” el reclamo de Bolivia, “cuando ellos (los bolivianos) nos llenan toneladas de cocaína”, “por acción u omisión”, acusó el funcionario.