El tráfico ilegal de jaguares en Bolivia ha sido una amenaza creciente en los últimos años; piezas como colmillos, pieles y huesos de estos felinos son altamente demandadas en mercados internacionales, especialmente en Asia. En este contexto, la bióloga boliviana y amante de los felinos, Paola Nogales, comenzó una investigación que combina ciencia y conservación: el rastreo genético de jaguares para frenar su caza y tráfico ilegal.