Las manifestaciones antigubernamentales que se realizan ayer en Lima derivaron en nuevos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y “severos daños” en la infraestructura en el centro histórico de la capital de Perú, informaron fuentes oficiales.
Miles de peruanos venidos de diversos puntos del país se congregaron ayer en la capital en la denominada “toma de Lima” para exigir la renuncia de la presidenta Dina Boluarte, el cierre del Congreso y expresar su hartazgo por el supuesto olvido del Estado.
La presidenta de Perú, Dina Boluarte, declaró ayer que espera a los manifestantes que han anunciado que se desplazarán a la capital para “la toma de Lima” esta semana con el fin de dialogar sobre sus agendas, al tiempo que rechazó que sus líderes los lleven a las marchas de protesta y “a la muerte”.
Una marcha de protesta antigubernamental procedente de la región peruana de Apurímac avanzaba ayer hacia Lima para trasladar sus manifestaciones a la capital, cuando fue detenida por la Policía Nacional, en tanto que varias provincias del norte se sumaron a un paro y bloquearon varios tramos de la carretera Panamericana.
Las protestas contra el Gobierno de Dina Boluarte llegaron a la capital, Lima, mientras que en Cuzco un grupo de manifestantes asaltó instalaciones de una mina de cobre e intentó ocupar el aeropuerto.
El ministro de Justicia, Iván Lima, aseguró que es "incómodo" para algunas miembros del MAS y no mencionó al expresidente Evo Morales. Dentro de los que él considera como adversarios, mencionó a los diputados Patricio Mendoza y Anyelo Céspedes, a quienes acusó de recorrer diferentes instituciones estatales para gestionar puestos laborales.