Con la llegada del todo o nada en el Mundial de Catar, en unos octavos de final que España mide fuerzas ante Marruecos, Luis Enrique Martínez, seleccionador español, se mostró en estado puro, disconforme con las preguntas de la prensa española, rebelándose contra el negativismo de los análisis tras la derrota ante Japón y defendiendo el estilo de España que abanderará hasta su último día.