El televangelista keniano Ezekiel Odero ha admitido ante la Policía que 15 de sus seguidores han muerto durante sus "intervenciones espirituales" en su centro religioso de Malindi, el mismo municipio donde las fuerzas de seguridad kenianas han hallado en los últimos días más de un centenar de fallecidos en los terrenos de otro líder cultista.