Hay personas persiguendo Pikachus y Bulbasaures en un hospital de Ámsterdam, desafíos de Pokémon en Sídney, jóvenes que se arriesgan a meterse en áreas privadas en Estados Unidos: la fiebre de Pokémon Go, el juego de realidad aumentada que permite capturar a esas criaturas virtuales, invade el mundo.