GONZALO MENDIETA ROMERO

CARTUCHOS DE HARINA

10/05/2020

A nadie se la ha ocurrido aún, pero cualquier día la gestualidad andina nos llevará a otra Constituyente. Aunque, como decía Linares: “no son los Congresos los destinados a regenerar a un pueblo”. El caso es que no se precisa una Constituyente ni, espero, un dictador, pero sí recobrar el sentido común, quizá con una simple reforma.

27/04/2020

Si todavía leyéramos a Montesquieu con convicción, la república como forma de gobierno dependería de la virtud de los ciudadanos, así como el despotismo se afirma en el miedo. Y eso que Montesquieu no creía en la gansada de que en una república todos son virtuosos, sino que simplemente funcionaría mejor cuanto más extendida esté la virtud.

12/04/2020

Instigado por Rafo Archondo, vi Algo quema, documental de Mauricio Ovando, nieto del expresidente. Con atrayentes imágenes inéditas, el documental es un mea culpa casi luterano, por excesivo, a raíz de las andanzas del abuelo.

29/03/2020

A mí también me gusta elegir públicamente entre lo bueno y lo malo porque, encima, se pueden dar lecciones morales gratis que lo hacen quedar de perla a uno, sobre todo en política.

Estas semanas, por ejemplo, casi no hay quien deje de abogar vocalmente por que se respete la cuarentena, pues el coronavirus y la sociabilidad humana se llevan bien, infelizmente. Por eso se repite, con razón: “quédate en casa”, sin que falten los políticos que dan clases y pontifican, como enseñan las mañas de su oficio.

15/03/2020

Por culpa del coronavirus, tendremos horas para despilfarrar en otras “labores de casa”. Salvo, claro, que éste sea un típico momento bíblico, de esos que acaecen cada 3.000 años y seamos –justo– la generación a la que le toca (¡bingo!) vivir nuevas plagas, quién sabe incluso musicales, y dejar enseñanza escrita para de aquí a tres milenios.

01/03/2020

En un libro de 2004, escrito con el excanciller Javier Murillo, el internacionalista Luis Maira resume los fundamentos chilenos sobre Bolivia. Uno es que, para una relevante corriente, Bolivia vive signada por la inestabilidad, como exponía en 1945 Conrado Ríos Gallardo, el diplomático más reacio a un acuerdo con Bolivia (aunque, según Ramiro Prudencio, en tiempos de Charaña su opinión cambió).

16/02/2020

En noviembre pasado, se filtró el audio de una conversación del entonces embajador de Colombia en Washington D.C., Francisco “Pacho” Santos, y su canciller Claudia Blum. La conjetura de quién grabó esa encantadora charla y para qué, haría salivar a los adictos a la literatura de espionaje. Incluso, en un público no tan minoritario, estimularía los jugos gástricos de quienes, por derecha o izquierda, y sin interés ni en la copiosa literatura infantil cranean, sin embargo, aferrados a alguna explicación conspirativa. No doy nombres porque la gente es sensible.

02/02/2020

En esta columna decidí no flagelar (mucho) al MAS. Primero, porque hay un montón de escribidores que siguen en ese tren, y soy más bien alérgico a las aglomeraciones. Segundo, porque suficiente tienen Evo y los suyos con el azoro de su caída y el consecuente síndrome de abstinencia de poder. Y, finalmente, porque el concurso de quién es más rudo –ahora– contra el MAS tiene un no sé qué de olor a leña de árbol caído, y entre mis aptitudes no está la de leñador, aunque no me faltarían razones.

22/12/2019

Estas fechas inducen una piedad estacional sospechosa, en los “creemos que creemos” y en los que no. Por eso no voy a ponerme grave como quien escribe de cosas en las que se nos va el alma. En esta columna les propongo únicamente jugar, aunque al final no pueda.

08/12/2019

Lejos de clamar por una guerra civil, sería más realista que, como el presidente Lyndon Johnson, declaráramos de una vez la guerra, pero no a la pobreza como Johnson, sino a nuestros vicios, complejos y peloteras. Podríamos admitir luego la derrota, al tiro, solemnemente, y firmar la rendición incondicional. Así, con sentido práctico, lograríamos el fin de toda revuelta boliviana: el statu quo, por otros medios.

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