JUAN CRISTÓBAL MAC LEAN E.

PATIO INTERIOR

28/03/2021

La repulsión que en Bolivia generan ciertos jueces y fiscales (un montón en realidad), si bien tiene muy bien identificados, con nombres propios y todo, a los objetos de su asco, no por ello, sin embargo, se limita nada más que a las personas concretas y coimeadas que, pública y orondamente cometen, a la vista de todos, verdaderas ruindades jurídicas. El problema es que tan peligrosos individuos, dignos de engrosar con sus nombres la historia de la infamia, no brotaron de la nada. Y aquí todo va tornándose más vago y más oscuro.

14/03/2021

A eso es, exactamente, a lo que está procediendo Luis Arce, en la medida en que sea directamente él quien ordena, y a quien se le ocurren los violentos apresamientos y persecuciones políticas que está llevando a cabo su Gobierno. ¿Se imaginaba Arce, el gris funcionario que siempre fue y a quien jamás se le escuchó una sola frase inteligente, que él mismo quedaría a cargo de la terminación, la exterminación de la democracia? Fea manera la que le tocó de entrar en la historia: por la alcantarilla.

09/03/2021

Tengo cierta curiosidad morbosa –no cabe otra palabra– por ver cuánta votación obtiene el masista Franklin Flores. Nada menos que para la “gobernación” de La Paz. Cuán idiota es realmente el individuo es algo por demás expuesto al conocimiento público: se quedó 23 años de estudiante en la universidad. Vez que ha abierto la boca últimamente, además, ha sido para emitir una u otra estupidez mayúscula, registradas por la pasmada prensa.

Sin embargo, por ser del MAS, sacará sus votos, muchos inclusive.

28/02/2021

“Supondré, además, que el lector al que me dirijo es lo bastante parecido a mí como para seguirme sin demasiada fatiga, y sin embargo lo suficientemente diferente como para que me divierta contradecirlo, y ponga además algo de pasión en convencerlo.” Tan elegante formulación, muy bien podría servir de pórtico a cualquier columna periodística, aun si quien la escribió, un tal Eugene Fromentin, hacia 1876, lo hiciera en un olvidado libro sobre la pintura holandesa.

24/02/2021

Si bien ya desde hace meses (o años) leer las noticias en Bolivia consistía siempre en el paseo por diversos infiernillos e infiernotes, ahora eso se ha elevado hasta un punto que no recordaba desde García Meza. Acabo de hacerlo, sintiéndome totalmente sobrepasado.

14/02/2021

Época de cuarentenas, época de quedarse en casa si se puede, época de achicamiento del propio radio de acción, época en que la soledad florece o es lamentada, época de circulación restringida, días de aspersiones y barbijos. Y encima, para acabar de tarrear el mal plato, éste ya nos viene mal servido, con el peor gobierno que jamás cabría imaginar. Otra vez, la chapuza y la patraña.

13/02/2021

Esos jardines espontáneos que caen al refilón de la mirada en aceras descuidadas, al pie de muros caídos, portones ya sin uso y con sus pastos extraviados, su maleza y pequeñas flores, efímeras pero abiertas a la alegría de su propia intemperie, a la inclemencia en que justo florecer, como al descuido.

Las hierbas largas, las tierras de nadie, los escombreríos, los pastizales arrojados en un suelo no cementado, apretujados en un rincón.

05/02/2021

Olvidar el barbijo. Olvidarlo siempre, una vez y otra, nunca acabar de aprender. Volver a recogerlo. Desde pasada la primera puerta, desde la segunda puerta, desde los primeros pasos en la calle, desde media cuadra, volver por el barbijo. O volver a comprarlo en el primer lugar que aparezca, que nunca es muy lejos. Montón de barbijos en la casa. Y ya ha pasado, sin embargo, suficiente tiempo como para que uno se haya acostumbrado –a no olvidarlo, por ejemplo. Acostumbrarse al barbijo. A usarlo y que los demás lo usen.

31/01/2021

 

Un amontonamiento de casas no hace una ciudad. El Alto, por ejemplo, no es una ciudad. Igualmente, un amontonamiento de gente no hace necesariamente una sociedad. ¿Y existe una sociedad boliviana? No se puede hablar tan generalmente, dirán unos, pues siempre hay una multiplicidad de sociedades que se juntan, se sobreponen, se entrecruzan y que juntas constituirían una sociedad mayor, en mayor o menor grado ella misma unificada. Lo que se dice una nación.

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