Guardia de vialidad
Desde el pasado martes en las diferentes calles y avenidas de la ciudad se han instalado los efectivos de la Guardia Municipal de Vialidad, encargados de hacer cumplir las ordenanzas que ordenan el tráfico vehicular.
Se trata de 150 efectivos (que hasta fin de año se incrementarán a 700) que además deben estar capacitados para difundir las ordenanzas y convencer a los ciudadanos de la importancia de cumplirlas, de manera que lo hagan no tanto por el temor a ser sancionados, sino porque de esa manera el tráfico se hace más fluido y disminuyen los peligros de accidentes.
Las normas que deben hacer respetar estos guardias son la prohibición del uso de celulares mientras se conduce, el estacionamiento en lugares prohibidos, la restricción de ingreso al centro histórico por el número de placa, las tarifas del transporte público, la bajada y subida de pasajeros en los lugares señalados. Dos normas importantes a vigilar son el respeto a las señales del semáforo y el uso de cinturones de seguridad.
Por donde se analice se debe apoyar esta iniciativa del Gobierno Municipal y es de esperar que la Oficina de Tránsito no obstaculice ese trabajo por recelo institucional. Cochabamba requiere con urgencia crear una conciencia vial más aún cuando la ciudad crece y, también, el número de vehículos que circulan.
Por su parte, las autoridades del Municipio y los guardias deben mostrar una actitud más preventiva que sancionadora, que es el estilo represivo dominante, entendiendo que más importante que recaudar recursos por medio de multas, es que los ciudadanos, hombres y mujeres, conductores y peatones, sepan circular correctamente por la ciudad, garantizando su propia seguridad y la de los conciudadanos.






















