JOCA, 10 meses después
Casi 10 meses han transcurrido desde que en septiembre del año pasado, en vísperas de la efeméride departamental, el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda (Mopsv), decidiera desechar la propuesta de la empresa Hyundai para adjudicar, por invitación directa, a la española JOCA, la construcción del Tren Metropolitano de Cochabamba.
Cinco meses después, en febrero de este año, en vísperas del referendo convocado para avalar una nueva reelección del binomio Morales-García Linera, se anunció el inicio de obras.
En ambas oportunidades, desde estas páginas expusimos nuestras dudas sobre la seriedad con que estaba siendo encarado tal proyecto. Dijimos que tan inaceptable como la ligereza con que se pretendía encarar un proyecto de más de 500 millones de dólares era la falta de respeto a la inteligencia colectiva expresada a través de las informaciones falsas que se dieron sobre el tema.
Hoy, 10 meses después, pareciera que estamos ante un nuevo engaño. De nada ha servido que durante todo este tiempo hayamos pedido en reiteradas oportunidades a las autoridades del Gobierno central y departamental, información transparente sobre esta adjudicación y si en verdad hay alguna posibilidad real de su ejecución. Por el lado de JOCA, es también importante que sus representantes ofrezcan información clara sobre la situación en que se encuentra el trámite para la suscripción de los contratos y las razones para que éste se siga alargando.
Lamentablemente, pues, todo parece indicar que una vez más serán las pesimistas previsiones las más acertadas, y ante tal panorama, lo menos que merece Cochabamba, hay que reiterar, es una amplia y transparente explicación.


















