Cultura. El mARTadero acoge a la feria japonesa
Con el lema “recorriendo juntos en camino de la amistad”, la Asociación Cultural Boliviana Japonesa de Cochabamba lleva adelante la Feria Cultural Japonesa 2024, en instalaciones del mARTadero, desde las 11:00.
La actividad cultural cobra notoriedad porque la Embajada de la nación asiática reconocerá la labor de la entidad establecida hace 11 años en la Llajta, con el impulso de importantes personalidades niponas .
Según los organizadores, la feria busca promover y compartir con la sociedad boliviana, especialmente la cochabambina, las maravillas y los beneficios de la cultura japonesa a través de experiencias presenciales que permitirán a los participantes sumergirse en la riqueza cultural de Japón, fortalecer los lazos entre las comunidades y profundizar en el valor de la amistad entre las personas y los pueblos.
Historia
La asociación comenzó en un momento de adversidad. El 11 de marzo de 2011, Japón sufrió uno de los desastres naturales más devastadores de su historia: un terremoto de magnitud 9,1 que provocó un aniquilador tsunami en la región de ese país. Ante esta tragedia, la comunidad japonesa, sus descendientes y amigos en Cochabamba, aunque pequeña en número, no fue indiferente.
Inicialmente, se organizaron de manera individual junto a diversas instituciones, como la Academia de Música Nacional Man Césped, dirigida por Koichi Fujii, los exbecarios cochabambinos, los cooperantes de JICA y varias ONG. Todos organizaron una kermés en la plazuela del Granado para recaudar fondos en apoyo a los damnificados. El éxito de este evento les inspiró a crear una asociación que uniera a japoneses, descendientes y amigos de Japón, con el propósito de llevar a cabo actividades de solidaridad y difundir la cultura japonesa en Cochabamba. La iniciativa contó con el valioso impulso y apoyo del entonces embajador Tsubaki.
A diferencia de La Paz, Santa Cruz y Beni, donde hay sociedades japonesas establecidas, debido a la presencia histórica de inmigrantes desde principios del siglo XX, en Cochabamba había muy pocos. La característica timidez de la comunidad hizo que la tarea de reunirse fuera un desafío para los impulsores del proyecto, requiriendo una búsqueda casa por casa para compartir la intención de formar una sociedad.
Así el 24 de agosto de 2013, en una asamblea extraordinaria, se fundó oficialmente la Primera Sociedad Cultural Japonesa de Cochabamba.
Con 40 socios legalmente inscritos, se conformó una comisión jurídica a cargo de los abogados Jorge Noda y Juan Yamashita para elaborar los reglamentos y estatutos. Tras dos años de gestiones, la entidad consiguió la personería jurídica como organización sin fines de lucro.



























